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COMPONENTES DE LAS AGUAS DE CAURÌ.
Los elementos de las Aguas de Caurí están sacados de la propia naturaleza, en estado esencial y bruto, nunca sometidos a procesos de transformación o degradación alguna. La quintaesencia de las Aguas de Caurí, nos devuelve a la pureza del gran reino que compartimos con animales, plantas y minerales. Por otro lado el color, olor, la consistencia y la vibración particular de cada una de las aguas, son tenidas en cuenta en forma especial para cada situación. Del reino mineral: se obtienen gemas, piedras y minerales sin pulir, teniendo en cuenta su forma y color. Se usan también metales como oro, plata, cobre, hierro, plomo, estaño, acero Del reino vegetal: raíces, tallos, cortezas, hojas, troncos, flores, semillas, frutos secos y naturales. Éstos son los responsables de darle cierto particular y suave aroma a las mezclas. Por supuesto, en la elección de todos ellos, se tiene también en cuenta el color, perfume, textura y su forma. Del reino animal: plumas, conchas, moluscos, cuernos, nidos abandonados, cáscaras ,lanas, escamas, fósiles. Se hace especial hincapié en que no se sacrifica ninguna forma de vida animal. Las aguas aprovechan los restos que la naturaleza y la vida nos regala. Se usan todos aquéllos colores de los que nos provee la naturaleza. Cada color tiene una vibración particular, un estímulo visual, una idea subliminal positiva, vinculado todo esto con un efecto buscado más allá del contacto del agua con el cuerpo. Un ítem análogo merecen los suaves y delicados aromas de las aguas, permitiendo que el olfato participe del proceso mágico. El proceso de elaboración dura una semana, comenzando el día de la semana que la persona nació, esto es ejem: de jueves a jueves, justo siete dias. La olla alquímica también se ve nutrida por la tradicción del Feng Shui, aportando un concepto de elaboración que tiene en consideración aquellos cinco elementos que la sabiduría china expone. Estos son: Fuego, Metal, Agua, Aire y Tierra.
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